Cuando estaba en la escuela primaria, los niños del país Merodinus eran un poco xenófobos y a menudo ella sufría el bullying, como le cortaron el pelo y rompieron la cometa que le había regalado Cristian Luján, ella lloró todo el día, y tampoco Cristian podía calmarla.En ese momento Cristian dijo, "Nurita, no te preocupes, no volverán a tratarte mal."Al principio Nuria Gutiérrez no lo creyó, pero luego, sí. Porque después de una semana de hacer novillos, Nuria volvió a la escuela, y se dio cuenta de que el niño principal que le hizo daño se fue a otra escuela. Decían que él había confesado que había caído accidentalmente por las escaleras desde el tercer piso y se rompieron una pierna y dos dedos.Desde entonces, Nuria había confiado siempre inexplicablemente en Cristian, que era como su ángel de la guarda, y todo lo que decía se hizo realidad.-¿Ya no lloras? -Cristian sonrió un poco y puso la botella de leche y la chupaleta en la mano de Nuria-. ¿Puedes ver ahora? Nuria asin
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